Mi relación con la cerámica comienza de muy pequeño, en la tienda familiar, situada en la plaça Rodona de València, en la que mis antepasados han estado vendiendo todo tipo de piezas cerámicas desde 1860.
Pero no es hasta mediados de los años 70 del siglo pasado, que comienzo a trabajarla, primero de manera esporádica y como juego infantil en el taller de mi padre y, unos años después, a mediados de los 80, como profesión. Y así, hasta ahora.
Han pasado cuarenta años desde entonces, y después de innumerables vicisitudes, sigo con la misma ilusión y empuje de aquellos primeros tiempos: me gusta, me apasiona la cerámica; es algo sin lo que no concibo la vida.
Ahora, quiero compartir contigo el resultado de mi trabajo y de tantos años de esfuerzos, alegrías, decepciones, triunfos y fracasos, que de todo ha habido.
Al final, uno se da cuenta de qué gracias a todas esas experiencias, a todo ese bagaje y a todo el esfuerzo realizado uno es quien es y esta donde ésta. Que menos que estar agradecido por ello.
ACTITUD ARTESANAL
Todas mis piezas, incluso las seriadas, están hechas a mano una a una, dedicándoles individualmente, el tiempo y la atención necesarios.
Pudiera parecer, en estos tiempos de automatización i de inteligencias artificiales, un anacronismo con que disimular reticencias y temores a las nuevas tecnologias o un juego de nostalgia romántica justificado bajo el concepto de que qualquier tiempo pasado (y sus productos) fue mejor.
Nada mas lejos de la realidad, ya que me gusta la tecnología (sin fanatismos, también es verdad) y vivo asombrado y expectante ante las innumerables innovaciones que la mente humana va desarrollando día a día, aunque de la mayoría de ellas, no comprenda mucho más allá del titular del artículo.
Pero entiendo que pasado y presente-futuro no son incompatibles sino factores necesarios para nuestra vida: los segundos se fundamentan y construyen sobre el primero, sirviendo, este pasado, de referencia hacia donde o no hemos de ir. Respetar, valorar y admirar el pasado, o una parte de él, nos garantiza un mejor futuro.
La artesanía hoy, al lado de los modernos sistemas de producción, representa un reto y a la vez un recordatorio, recuerdo de que somos y debemos seguir siendo humanos y reto de que podemos, y debemos, seguir perfeccionando nuestras habilidades tanto físicas como intelectuales, que debemos cuidar nuestro desarrollo personal, independientemente de todas las innovaciones tecnológicas.
Esta idea queda reflejada en mis piezas a través de las huellas y pinceladas que dejo sobre ellas.
Fabricación manual en cerámica de artículos útiles y bellos para la cocina y el resto de la casa.
MISIÓN
VISIÓN
Estar presente en la mayor cantidad posible de hogares, solucionando algunas necesidades cotidianas.
Modernidad y tradición.
Funcionalidad y belleza.
Creatividad y humanidad.
VALORES
MÁS DE 20 AÑOS

CREANDO PIEZAS ÚNICAS
MÁS DE 20 AÑOS

PERFECCIONANDO
NUESTRA TÉCNICA
MÁS DE 20 AÑOS


